Si tengo que elegir el lugar más maravilloso que haya conocido viajando, probablemente Cinque Terre se lleve el premio. Un paraíso para los amantes del mar: pueblos pintorescos, agua cristalina y calma. Si vas a estar unos días por ahí no te quedes sin conocer alguno de los pueblos. Realmente valen la pena, ¡Cada uno tiene lo suyo!

Cinque Terre es una zona costera ubicada en la región italiana de Liguria. Se encuentra conformada por cinco pueblos (de allí su nombre) que se distribuyen a lo largo de la costa del mar de Liguria: Riomaggiore, Manarola, Corniglia, Vernazza y Monterosso al Mare. La distancia entre los pueblos es bastante corta, por lo que si vas algunos días puede alcanzarte tranquilamente para conocerlos todos; de hecho, yo estuve allí 3 días, visité los cinco e incluso repetí uno. Además de haber sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, los pueblos forman parte del Parco Nazionale delle Cinque Terre por lo que son áreas protegidas que te permitirán experimentar del mar y sus playas rocosas en su forma más natural y con escasas intervenciones del hombre.

DSCN5656.JPG
Manarola, uno de los cinco pueblos que conforman Cinque Terre

Cómo llegar:

Desde fuera de Italia la manera más fácil de llegar es tomando un avión al aeropuerto de Pisa y desde allí un tren en dirección a Riomaggiore.

También existe la opción de llegar al aeropuerto de Génova, tomar un bus hasta la estación Piazza Príncipe y desde ahí coger un tren en la misma dirección. Las distancias son similares desde los dos puntos y representan poco más de hora y media de viaje.

También hay buen servicio ferroviario desde la capital italiana.

Llegar en auto probablemente sea lo más complicado (por la propia dificultad del sendero, por la señalización y por la imposibilidad de llegar al centro del pueblo). Así que si vas en auto lo mejor es dejarlo en algún parking (en La Spezia hay uno gratuito) y moverte el resto del tiempo en tren, que tienen muy buena frecuencia.

En Cinque Terre:

Moverse entre los pueblos es sumamente fácil. Un tren con muy buena frecuencia horaria los conecta a todos, aunque el precio puede resultar algo costoso: €4 cada boleto (que se sacan y convalidan en la misma estación en donde se toma el tren) con una duración de 75 minutos desde su validación.

Una alternativa a esto es la tarjeta Cinque Terre Trekking Card que tiene un valor de €12 y es válida por un día. Permite usar los trenes y autobuses libremente e incluye, entre otras cosas: visitas guiadas al interior del parque y tarifa reducida para el ingreso al Museo de La Spezia.

Además de los trenes, existen senderos que permiten pasar de un pueblo al otro a pie.

Desde Riomaggiore, el pueblo que tiene la ubicación más oriental de los cinco, sale un sendero hacia el siguiente. Pasear por este pueblo no tiene desperdicio. Las casas brillan en mil colores diferentes, todas apiladas a distintos niveles con huertas y cultivos de fondo, a tal altura que es difícil entender cómo luego se recoge la cosecha. En la zona costera hay dos opciones: la más común es bañarse cerca de donde se estacionan los botes y lanchas, rodeados de rocas gigantes y desniveles. Unos pasos al costado, por un caminito fino, hay otra zona de baño que, si bien no tiene arena, se parece un poco más a una playa. El suelo es plano pero rocoso y el agua está un poco más agitada. De todas maneras, están prácticamente juntas así que podes probar ambas y quedarte con la que más te guste.

dscn5404
Riomaggiore

Desde Riomaggiore se puede llegar a pie hasta Manarola, el siguiente pueblo. Existen dos senderos, el sendero más recomendado es la Via dell’Amore (que lamentablemente se encontraba cerrada por reparaciones cuando estuve allí). Por el otro sendero se tarda un poco más (depende el estado físico que tengas y el ritmo que quieras llevar). La primera mitad es en subida por escalones (algunos bastante bien hechos, algunos conformados directamente sobre el suelo. Es un parque nacional, no lo olvides) y la segunda mitad es en bajada. Puede resultar un poco agotador, pero las vistas que tengas cuando subas y te encuentras mirando el mar desde la montaña, harán que valga la pena.

DSCN5503.JPG
Las vistas desde el sendero

Según mi opinión, Manarola tiene la mejor zona para bañarse; entrar el agua es literalmente como entrar a una piscina, desde la roca sale una pequeña escalera que permite meterse en el agua tranquilamente, aunque también se puede subir a las rocas y saltar desde la altura sin ningún problema ya que el agua tiene bastante profundidad. Incluso para los miedosos (y me incluyo en ese grupo) probablemente Manarola sea la mejor opción, cuando te olvidas de la profundidad que puede haber debajo tuyo, nadas sin problemas, en esa zona no aparece ni una sola ola. Además, tanto aquí como en Riomaggiore el agua es tan calma y cristalina que te permite ver pequeños peces y cangrejitos nadando por ahí. Una experiencia inigualable.

DSCN5545.JPG
Manarola

Corniglia es el más pequeño de todos y el que se encuentra en el centro. Para llegar al pueblo es necesario subir una gran cantidad de escaleras, pero las heladerías que tiene arriba lo valen. Aquí también hay dos lugares para bañarse: para el primero no es necesario subir las escaleras hacia el pueblo, se encuentra debajo de la estación del tren y es mucho más similar a una playa, tiene una pequeña porción de costa conformada por piedras pequeñas. La otra opción queda cruzando las escaleras, detrás del pueblo. En esta parte no hay costa, solamente grandes rocas que no te dejan otra opción que saltar al mar.

DSCN5589.JPG
Corniglia

Vernazza es el pueblo que le sigue y el segundo más grande de todos. Lo más impresionante es ver como las casas salen directamente de la montaña y comparten paredes con ella. Aquí a nosotros nos bastó con una vuelta por el pueblito, un chapuzón en el agua si lo deseas, y eso es suficiente.

DSCN5615.JPG
Vernazza

Finalmente, Monterosso al Mare es la más occidental y la más grande de las cinco. Aquí es donde suelen encontrarse los hoteles y la mayor cantidad de restaurantes y bares. También tiene las playas más extensas de la región, con muchas menos rocas y más arena, lo que las hace las más visitadas de las cinco, tanto es así que nos costó encontrar lugar para dejar nuestras cosas antes de meternos al mar.

DSCN5648.JPG
Monterosso Al Mare

Recomendaciones:

  • Si vas a recorrer algunos de los senderos es importante que lleves bastante agua, ropa y calzado cómodo (son senderos de montaña, hacerlos de ojotas puede resultar sino imposible, bastante incómodo) y que intentes comenzarlos temprano, evitando las horas en las que la exposición al sol es peligrosa.
  • Si estás pensando en llevar una carpa de playa, te diría que no es necesario. La mayoría de estas playas son rocosas (y no de arena), por lo que armar la carpa puede ser una misión imposible. La gente deja sus pertenencias donde encuentra un lugar (así lo hice yo y no tuve ningún problema).
  • Lo ideal es que lleves esas zapatillas totalmente de goma que se usan para caminar por las rocas o dentro del mar cuando la superficie es rocosa. También he visto que se usaban unas medias con la parte de la planta del pie cubierta, para poder nadar sin problemas. Las piedras además de ser filosas y raspar los pies se calientan bastante al sol y andar sin calzado puede ser aún más incómodo que usar calzado inapropiado.
  • Por esta misma razón vas a necesitar una esterilla (o sino tenes, un toallón). Cuando salgas del agua o cuando quieras tomar sol se te va a hacer imposible sentarte sobre la roca caliente si no pones algo abajo.
  • Las aguas son tan claras que probablemente te sientas tentado a comprar (o alquilar) en algún negocio de ahí unos googles o snorkels para poder mirar debajo del agua.

En fin, los consejos no son más que los que se dan siempre para ir a la playa: no te olvides el protector solar, la gorra y la ropa cómoda.

 

Anuncios